Hoy, un conocido periódico provincial publica su crónica del encuentro de fútbol entre el Crevillente y el Dolores, celebrado ayer, bajo este titular: “El Crevillente estrena césped con goles y buen juego”. Y consecuentemente con tales palabras, aparece el casillero del encuentro: 3-1 para los locales. La crónica, a medio camino entre lo social y lo político -de una parte- y lo deportivo –de otra-, parece en realidad contener dos almas muy diferentes. Una, la que se entrega en manos de la fiebre triunfalista e inauguradora del gobierno local, en la que entre otras cosas, se coloca al alcalde César Augusto Asencio como oficiante (pues oficiar es el verbo empleado), con mister y miss España en funciones de acólitos, de una ceremonia laica tan concurrida como no se había visto otra igual en Crevillent, nada menos que en veintiocho años.
La otra alma de la crónica es la estrictamente deportiva, y plantea cuestiones contradictorias y desconcertantes para el lector. Pues, en un párrafo, se habla de un derby [sic, ¡ay, si el pobre D. Fernando Lázaro Carreter levantase la cabeza!] “que acabó en tablas”. Y efectivamente, de acudir a la relación de goles, la inquietud del lector se acrecienta, pues se relatan cuatro, pero a razón de dos por equipo. Ahora bien, para concluir la crónica, el alma inicial se encarga de disipar toda duda, sentenciando con rotundidad: “Un triunfo muy importante para los intereses del Crevillente”.
Lo de esta crónica quizá tenga alguna explicación plausible; quizá, también, resulte una anécdota nimia, ínfima. Pero no deja de parecerme una metáfora de lo que está sucediendo en Crevillent desde hace años y que -quizá, de nuevo- en los tiempos inmediatamente venideros, alcance el paroxismo: un pueblo donde el gobierno actual lo ha tenido todo a su favor para inventar una realidad a su propia medida. Y cuando digo inventar, sé lo que digo: no sólo han sabido crearla, sino que han contado con inestimables ayudas para distribuirnos y colocarnos las antiparras necesarias para que sólo veamos con el color de un determinado cristal, considerándose nefandos todos los demás. De modo que mientras se asiste con maravilla y expectación (y, por qué no decirlo, ganas de comer) a la próxima inauguración, apenas hay voz que manifieste su discrepancia con unos medios oficiales (Gaceta y página web del Ayuntamiento) en los que no sólo se tiene prohibido que aparezca la versión de los demás grupos políticos, sino que se emplean descaradamente para la exclusiva propaganda del Partido Popular.
Lo que ocurre con la web municipal es el compendio de cuanto digo. Si se quiere hacer algún comentario en el blog del alcalde, es preciso identificarse (lo cual me parece razonable). Pero si se depone algún otro tipo de comentario, se cuenta con el embozo del pseudónimo y el anonimato, y con la seguridad de la publicación automática. Así que semanas llevan colgadas en la web municipal, para vergüenza de todos los crevillentinos -que pagamos a una concejala de internet e informática-, peticiones tan edificantes como las de que se haga “una limpieza étnica de rojos”, o las consabidas alusiones a los “moros de mierda”. En fin, todo un ejemplo.
El director del mismo periódico al que aludía al principio viene insistiendo en sus editoriales en que las elecciones no se ganan con críticas al adversario, sino con propuestas de gobierno sólidas y creíbles. Como tengo la suficiente ingenuidad –en el mejor sentido del término, que uno ya hace tiempo que se cayó de la higuera- como para confiar, no sólo en que la verdad se termina imponiendo, sino –y sobre todo- en que los crevillentinos nos la sabrán conceder, puedo decirles que los socialistas llevamos ya meses presentando propuestas y programa y haciéndonos escaso eco de las lindezas, distribuidas a granel, con que nos regala los oídos el P.P. Y así vamos a seguir, por mucho que, como le sucede a la noticia del encuentro Crevillente-Dolores, el gobierno municipal se empeñe en que la realidad no le estropee un buen titular. ¿Será mucho pedir que los medios informativos nos permitan debatir a todas las formaciones políticas en pie de igualdad, como candidatos que somos todos? Así lo esperamos. Y, ¡ah, por cierto!, fui testigo presencial del partido, y puedo decirles que acabó, por desgracia y aunque no se lo crean, en un triste empate a 2 goles.
Estimado Cayetano, en relación a lo que comentas sobre las inauguraciones, totalmente de acuerdo. En lo que respecta a la página web y los blogs del ayuntamiento, es de verguenza ver a que grado de bajeza puede llegar la gente a la hora de expresarse, y es una pena que un espacio que podría ser útil para hacer crítica constructiva y ayudar a construir entre todos un pueblo mejor, se convierta en un patio de marujas donde se deja ver el grado de crispación al que nos han llevado los políticos y los medios de comunicación. Cada vez somos más una sociedad dual, o se es de izquierdas o de derechas, del Barça o del Madrid, y es una pena que el término medio, la moderación, el respeto y el ponerse en el lugar del otro no se ponga “de moda”.Enhorabuena por la candidatura y suerte.